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domingo, 25 de junio de 2017

Un café pendiente...





Los rayos de luz que se colaban por las rendijas de la persiana la despertaron. Se desperezó un poco y se sentó en el borde de la cama, y observó a Sergio que dormía plácimemente, parecía que la estatua de Miguel Ángel estuviera a su lado. Se vistió con sigilo y se escabulló de aquel diminuto piso. De camino a la parada del metro para ir a su casa se compró un café en una de esas modernas cafeterías donde venden el café a precio de oro. No había casi nadie en la parada del metro, la ciudad parecía paraliza en aquellas primeras horas del domingo, llegando a poder elegir asiento en el vagón del metro semidesierto. Mientras hacía el trayecto de vuelta a su casa se perdió en sus pensamientos. Recordó el primer día que conoció a Sergio; aquella mañana al llegar al trabajo encontró a la féminas de la oficina un tanto alborotadas, especialmente las más jóvenes,  y cuando vio aquel joven moreno de ojos verdes entendió el porqué de ello.  Se lo presentaron como Sergio, trabajaría en el departamento de finanzas como nuevo asistente del director.  A modo de saludo Sergio dibujó en su cara una bonita sonrisa de la cual quedó prendada. 
Aunque trabajan en departamentos diferentes solían oincidir en la máquina del café, ya que ambos eran adictos a la cafeina. Los cafés discurrían entre risas, charlas y algún que otro coqueteo. Descubrió que ambos tenían gustos y aficiones parecidas, y la misma manera de ver el mundo y vivir la vida. Y un día se sorprendió al entender que Sergio le estaba proponiendo seguir una de esas efímeras charlas con un café fuera de la oficina. Ella no supo muy bien que decir, respondiendo con un escueto "quizás" pero al volver a su mesa de trabajo esbozó una amplia sonrisa por el hecho de pensar que un chico diez años más joven que ella pudiera invitarla a salir. Se dijo a si misma que ese pensamiento era un tontería que Sergio habría dicho eso como el típio "te llamaré para quedar", a sabienda que esa llamada  nunca se producirá. 

Casi sin darse cuanta su trayecto había finalizado, tenía ganas de llegar a su casa para darse una ducha y meterse en la cama. Y en cuanto abrió la puerta se quitó la ropa y se dirigió directa al baño. Una vez duchada se dispuso a desayunar y en su camino hacia la cocina se topó con un espejo y al ver su reflejo pensó divertida que pensaría Sergio si la viera con esa pintas, si la encontraría atractiva con aquel viejo pijama de franela. Después del desayuno se fue directa a la cama, quería dormir el resto del día, sin ninguna molestia, así que apagó el móvil y se dispuso a dormir y mientras llegaba el sueño pensó en cómo le costó aceptar la propuesta de salir con Sergio, después que éste insistiera a una y otra vez. No tardó tanto en aceptar la propuesta de aquel atractivo cincuentón con un aire a Richard Gere que conoció en el gimnasio, que resultó ser un idiota pedante, que sólo sabía hablar de sí mismo y le hizo sentir como si ella tuviera que darle las gracias por haberla invitado a cenar. El atractivo de ese hombre fue decreciendo a medida que más hablaba, de parecerle un hombre interesante pasó a ser una persona de lo más repulsiva, y el minutero del reloj no corría lo rápido que ella hubiera querido para que aquel tormento acabara ipso facto, y en esos momento maldijo la educación recibida por sus padre que le impedía levantarse y dejarle con la palabra en la boca.   

miércoles, 7 de junio de 2017

Os presentamos el libro "Rimas prematuras" #Reseña.


Las rimas prematuras de Celeste F. Reina.... 

Celeste F. Reina es una joven autora sevillana que muy pronto descubrió su pasión por la poesía despues de leer “Platero y yo” de Juan Ramón Jímenez. Desde muy joven se interesó por la escritura y con la lectura de los versos de algunos de los grandes poetas sevillanos como Bécquer, Cernuda o Aleixandre su poesía  es hizo más madura y compleja. Pero no fue después de presentarse a varios certámenes literarios no se vio con la suficiente confianza para recoger sus textos en una colección de poemas, que han dado lugar a su primer libro titulado “Rima prematuras”.

En “Rimas prematuras” podemos conocer la poesía de Celeste, donde nos muestra su deseo de enfrentarse a una sociedad ajena al verso desde una reflexión poética, moderna e íntima. Con sus versos quiere transmitir su amor por la poesía, que el mundo se abra a ella, que su generación, tecnológica, superficial y materialista aprenda a amar y apreciar la poesía. Y para ello, toca temás tan clásicos como el amor, la melancolía y el desamor, pero también hace una crítica a nuestra sociedad y habla de temas más complejos haciendo una reflexión sobre el ser, sobre sus miedos y su simpleza. "Rimas prematuras" está publicado en la editorial Círculo Rojo y está a la venta por un precio de 10 €. Para más información sobre el libro podeís dirigiros a www.editorialcirculorojo.com/rimas-prematuras.

Aquí os dejamos una pequeña pincelada de la poesía de Celeste F. Reina con la la publicación del poema “Amor por siempre ciego” que está incluido en “Rimas prematuras” y si os gustan sus versos no dudeís en adquirir su libro.