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domingo, 29 de marzo de 2015

El programa de televisión


El plató televisivo estaba listo hacía más de una hora, los espectadores, traídos por dos autocares desde una ciudad dormitorio de la capital, sin asientos libre desde el día anterior, rebosantes de ciudadanos sin necesidad aparente ninguno de madrugar o acostarse pronto, iban a presenciar en directo la realización del programa de mayor audiencia de la televisión privada. El reality-show que más pagaba a su director y presentador de todos los que competían a esa hora. Éste, anteriormente modelo de segunda fila, ha hecho aparición en el anfiteatro de las gradas de asientos del público fuera de antena entre grandes aplausos, para ir calentando su ego, este preliminar autoagasajo se la dio un amigo psicólogo. Su idea del éxito es poner siempre cara de buena persona durante el tiempo que es enfocado, añadiendo algunos momentos donde parezca llorar, esos que tocan el tema más delicado de la noches, o llama a la pena a todo el país cuando haciéndose el compungido. Está siempre dispuesto para el chiste fácil, aunque últimamente confía más en el ridículo de la caterva de invitados desquiciados que pasan por su programa. Es el hijo que cualquier padre  que quisiera salir de pobre rápidamente, gustaría de tener en casa, elegante sin llegar a insultar al pueblo, lengua rápida, homosexual y sobre su difuso curriculum un contrato ya reconocido blindado que le permite construir dos enormes mansiones al mismo tiempo en dos extremos del país. Además, al final del programa de hoy, anunciará una donación, quitándole importancia y por lo tanto dándosela, para una ONG famosa. Ha sido una idea genial de su secretaria de producción, la rubia recién llegada, que se ha operado los pechos para llenar la pantalla, y que mosquea al novio del famoso presentador por si decide hacerse bisexual. 


 La sintonía del programa termina. La mano del cámara baja, están en el aire.
Se escucha de repente una voz en tono neutro y profundo, ensimismada, con algo que pareciese oscuro y no se pudiera ver a simple vista.
- Cuando un hombre como yo, no habla con nadie durante la semana, llamando a hablar al hecho de tener una conversación sustanciosa sobre para que nos levantamos cada día. Cuando se ha ido deshaciendo de los amigos, incluso aquellos cuya amistad escribía con letras mayúsculas en un tiempo. Cuando voluntariamente vive en una habitación durante casi todo el día sin ventanas, oscura, rodeado de ordenadores y rabias bursátiles – la voz se le acelera -, comiendo sólo aunque existan compañeros, y procurando no desenchufarse de esas malditas pantallas cuando recibes órdenes. Cuándo ha dejado de creer en la mujer ideal con total seguridad – baja la voz -, cuando aquello que llevado dentro no podrá llevarlo a cabo fuera – sube otra vez su voz -, perdida toda meta en la vida y perdida también toda facultad de poder amar – aparece una sonrisa en su rostro, y un breve devaneo sin control de la mano derecha, quitándolo importancia -. ¿Por qué no va a desear entrar en la última borrachera de la vida?
Apura el vaso que tenía la mesa como simple decoración en un principio, degusta ante la cámara el líquido abrasivo, atraviesa su garganta y llegar al estómago. El presentador del programa no lo esperaba y deja pasar su primer comentario puesto en el guión. El otro se levanta – nueva sorpresa para el equipo del programa – dirigiéndose al público, sólo da unos pasos por el decorado.

lunes, 23 de marzo de 2015

Su boca


   "... pensé en decirle que la vida era su boca"
Extremoduro




"Boca que vienes de lejos a iluminarme de rayos"
Miguel Hernández






sábado, 21 de marzo de 2015

En el día de la poesía... Cinco poemas hechos canción


En 1999 la UNESCO declaró el día 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía y desde 2001, coincidiendo con el primer día de la primavera, se celebra el Día de la Poesía, un día para conmemorar la palabra poética, una día para dar a conocer la poesía y es la música uno de los medios más idóneos para acercar la poesía a la gente. Poesía y música tienen una complicidad máxima desde la antigüedad, y muchos dicen que sin la poesía no hubiera existido la música. Los primeros poemas de los que tenemos conocimiento solían transmitirse acompañados de un instrumento, generalmente la lira. Esta tradición de acompañar la poesía con música fue seguida por los trovadores que cantaban sus poemas al amor cortés acompañados de un laúd. En la actualidad, las canciones suelen tener la métrica, la rima y los recursos literarios propios de la poesía y son muchos los autores que han cantado a los poetas, poeniendo voz y música a sus versos. Y hoy, para celebrar el Día de la Poesía, os ofrecemos una pequeña, y muy personal selección, de cinco poesías hechas canción...

 Un pequeño vals vienés.....

Pequeño vals vienés” es un poema de Federico García Lorca, que nos cuenta una historia de amor escrita a ritmo de vals. El poema forma parte del poemario "Poeta en Nueva York", escrito entre 1929 y 1930, durante la estancia de Lorca en la ciudad de los rascacielos. A medidos de julio de 1936, y al estar preparándose la publicación del libro, Lorca viajó a Madrid para ver a su editor, pero éste no pudo atenderle y le dejó una nota que decía "He venido a verte. Creo que volveré mañana. Abrazos de Federico" , pero Lorca nunca regresó ya que el 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil Española y decidió volver a Granada. Allí fue detenido el 16 de agosto, por una denuncia anónima, y fue acusado de republicano, espía ruso y homosexual. Todos los esfuerzos por salvarle fueron inútiles ya que en la madrugada del día 18 fue fusilado y enterrado en una fosa y a día de hoy, aún no se han encontrado sus restos. "Poeta en Nueva York" se publicó por primera vez, en 1940, cuatro años después del asesinato de Lorca.
La adaptación musical  más conocida de este poema es la que hizo Leonard Cohen bajo el título “Take this waltz” y como él mismo declaró esto le costó 150 folios y una depresión. Esta versión de Cohen del poema de Lorca fue incluida en el disco “Poetas en Nueva York” (1986), donde artistas de la talla de Lluis Llach, Paco y Pepe de Lucía o George Moustaki musicalizaban poemas de Lorca. Cohen también la incluyó en su disco “I’m your man” (1988).  Enrique Morente también hizo una magistral versión del poema, pero aquí os dejamos la estremecedora versión que hace casi a capella Silvia Pérez Cruz, sólo acompañada de los sonidos electrónicos de la guitarra de Raúl Fernández.




45 minutos... #DíadelaPoesía








Dame tus minutos para ganar tu guerra.
Dámelos para vivir mil paces.
Tómalos para llorar mis penas
Tómalos, para surcar mis mares. 

Cuarenta y cinco instantes como puñales
Que serán tuyos y siempre nuestros.
Cuarenta y cinco… me valen
Para dibujar en tu piel mis sueños. 

Somos dos, somos fugaces.
Seamos presente y futuro.
Somos todo, seamos instantes
Que levanten frente al dolor su muro.  

Préstame el tiempo y te daré mis llaves.
Te envolveré en mis sombras y en mis alegrías.
Te hablaré bajito, te prestaré mi hambre…
y sembraré de besos tantas heridas. 

Dame tus minutos o dame tu vida
Que yo te la presto sin condiciones.
Dame tus horas, tu luz, tus días.
Que yo te espero, no me abandones…





lunes, 16 de marzo de 2015

Black hole


 Abrió los ojos y todo estaba negro, ni la más mínima partícula de luz… y una sensación de agobio, temor y desasosiego invadió su cuerpo.  Intentó encender la luz pero no funcionaba así que no le quedaba más remedio que levantarse de la cama e ir a buscar la linterna que tenía por alguno de los cajones del comedor. Se levantó, y con el tacto se fue guiando por la habitación hasta llegar a la puerta y la abrió... Y todo estaba a oscuras, todo seguía negro, salvo un punto de luz al final del pasillo. Sus manos rozaban las paredes a modo de guía, iba a tientas por la oscuridad, despacio, intentando no caer, intentando no tropezar, pero cuanto más avanzaba más se alejaba el punto de luz y  comenzó a andar más y más deprisa, hasta que llegó un punto en que se puso a correr para alcanzar la maldita luz. Corría, tropezaba, y se volvía a levantar para volver a correr, pero la luz aún seguía tan lejana.  Fruto del esfuerzo y del cansancio su respiración se tornó agitada y entrecortada, y un sudor frío le comenzó a recorrer todo el cuerpo, pero no podía detenerse tenía que alcanzar la luz… Siguió corriendo, sin que esa sensación de miedo desapareciera de su cuerpo y en un sprint final parecía que con la punta de sus dedos podía rozar la luz…
Y el sonido de la alarma del móvil  la despertó de forma sobresaltada. La cama estaba empapada, su cuerpo helado, y un tremendo cansancio la invadía, y al abrir los ojos pudo ver la luz al filtrarse unos tímidos rayos de sol a través de la persiana, iluminando toda la estancia. Todo estaba en su sitio, todo estaba en su lugar, todo seguía igual…. Pero ella lo seguía viendo todo negro… 

Autor: Carmen (@Persefone123)

 "No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la está esperando"


Terry Pratchett

 


domingo, 15 de marzo de 2015

¿Qué quieres ser?






Solo quieres ser la espuma
de las crestas mis de mis olas,
tan solo esa solitaria farola,
que mi sombra proyecta oscura.
 No eres mi fuente de los deseos,
tan solo el agua que se derrama.
Quieres ser una simple rama,
y no hojas que como el viento ondeo.
 No quieres ser mi corazón,
pero lo anhelas con mi llanto.
No quieres ser ese blanco manto,
pero sí el sol que lo derritió.
 Persistes en estar en mi mente,
pero no ser el olor de mi almohada.
No estar tumbado bajo estrellas doradas,
pero sí ser el aire frio de poniente.
 No eres la caricia que espero en mi piel,
solo arañazos que cubren mi alma.
No eres un mar celeste, en calma,
sino intranquilo, plateado, cruel.
 Eres, en la tormenta, el trueno,
pero no el rayo que me ilumina.
No eres la rosa que germina,
sí la espina que enreda mi pelo.
 Podrías ser el final de la novela
y no la hoja que corta mis dedos.
Quisiera que fueras mi cielo,
pero solo eres mis noches en vela. 
 ¿Por qué no eres la luz que me ilumina,
en vez de la negra cera derretida?
¿Por qué no eres más que mentiras,
palabras bonitas que destrozan mi vida?
 Prefieres ser frio, no calor.
Deseas ser insípido, sin sabor.
Perro ladrador y no poco mordedor.
 Dime, ¿qué quieres ser?
 Solo te pido que seas mis ojos,
y no solo lágrimas destrozadas.
Ser mi boca, mi cuerpo, mi alma,
y no un recuerdo, no un antojo.
 Sé mi compañía, no mi soledad.
Sé mi compañero, no uno más.
Sé mi querer, sin dudar.

 Autor: Francisco José Ayala Espinosa (@FAyalaEspinosa)







domingo, 8 de marzo de 2015

Mujer luchadora anónima (La abuela)



Fotografía: Alexandre Rodchenko

El pelo que desea rubio le ha dado cabellera leonina rojiza. Indómita, ancestral, destacada al hablar de su historia. No ha podido ser dominada por colinas y caminatas, nieves y sofocos en las tierras de Castilla. 
Gran señora que ha salvado con vituallas de posguerra a seis hijos, otros 2 murieron de gripe, y tres abortos; bajando del viejo ferrocarril a la frontera portuguesa y la áspera meseta.
No oye casi, y enciende la vieja estufa que no puede manejar casi. Ha transcurrido tiempo desde 1900 en tierras del interior. Arrastra sus piernas, hoy se ha visto terriblemente deformada como si le anunciasen muñones futuros, látigo y entregas de la muerte. Su perfil de dama noble dirigente del clan, ha sido tocada por décadas de incesantes desventuras, pero no se rindió, dio de comer hasta el último de sus vástagos.
Ayer, la nariz casi helada por inspirar alcohol puro para expulsar a un catarro pertinaz, hablaba de su coraje a solas. Ahora arrastra con un bastón mal querido la figura encogida, de la anónima mujer, de la última heroína.
Autor: Conrad Quevedo (@theyoungQuevedo)


                                       






Clara Campoamor, la mujer que consiguió el voto femenino


El 30 de septiembre de 1931, en el parlamento de la recién constituida II República, iba a dar comienzo el debate para la aprobación del artículo 36 de la Constitución que reconocería por primera vez en España el derecho a voto de la mujer.  Lo que nadie suponía era que los debates se alargarían  durante tres meses, con duras duras batallas, a favor o en contra de conceder el voto a la mujer.  Las Cortes estaban formadas por más de 400 diputados de muy variado sesgo político, pero sólo 3 de esos diputados eran mujeres y sólo una de ellas, la diputada Clara Campoamor apoyó que hombres y mujeres fuesen iguales ante la ley. El 1 de diciembre de 1931 se celebró por fin la votación definitiva y el artículo 36 fue aprobado, por 161 votos a favor y 121 en contra, concediéndose el derecho a voto a todos los ciudadanos, sin distinción de sexo, mayores de 23 años, reconociéndose por primera vez en España el sufragio universal.  
Clara Campoamor fue una mujer fuerte, hecha a sí misma, que a pesar de quedar huérfana desde muy joven y arrastrar los problemas económicos familiares, consiguió licenciarse en derecho, convirtiéndose en una de las pocas mujeres abogadas de la época. Y en defensa de sus ideas sobre la igualdad de la mujeres se acercó a la política que la llevó a ser elegida diputada al proclamarse la Segundo República. Y en la defensa del voto femenino ante las Cortes republicanas, se encontró sola, pero eso nunca le hizo desfaceller. Defendió su ideal ante todo los hombres del hemiciclo, ante las mujeres diputadas, ante su propio partido y  ante un enorme sector de la opinión pública contrario al derecho a voto de la mujer; pero aun así los ganó a todos, y con ella todas las mujeres.


La opinión mayoritaria en la España de la época respecto al voto femenino puede resumirse en estas palabras publicadas en el diario El debate:  “Nosotros creemos que el lugar propio de la mujer, de su condición, de sus deberes, de su misión en la vida, es el hogar. Y nos parece mal que de él se la arranque, y que en ella se le despierten o fomenten vocaciones que la atraigan a la calle. Estamos ciertos de que es desgraciada una sociedad donde la mujer no se contenta con ser esposa y madre”.  Ante esta opinión, junto a Clara Campoamor, hubo otras mujeres que lucharon a favor del derecho a voto de al mujer, como Carmen de Burgos quien en 1921 organizó la primera manifestación para reclamar el voto femenino, Benita Asaas Manterola que entre 1929 y 1932 presidió la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), asociación sufragista y en pro de los derecho de la mujer, y la periodista, pedagoga y abogada Matide Huici. Intelectuales de la época como José Ortega y Gasset, Miguel de Unamono o Ramón Pérez de Ayala, también apoyaron esta causa.

Todas las mujeres


No es fácil para una mujer, escribir sobre las mujeres sin que sea considerado un texto feminista. Hoy se leerá mucho sobre el papel de la mujer en la sociedad y sobre todo, su aportación. Rol para nadie desconocido pero, con mucha frecuencia olvidado ya que, tampoco son desconocidas las luchas que se han tenido que mantener para llegar a la posición que  ocupa actualmente en la cultura occidental. Somos herederas de conquistas que grandes mujeres fueron alcanzando desde cualquier posición donde necesitaran ser oídas y respetadas. Antecesoras que enfrentaron situaciones humillantes y violentas, que fueron vilipendiadas pero, que creían en su lucha y sabían hasta donde querían llegar. Ese ha sido el legado que muchas generaciones de mujeres valientes nos ha dejado a esta sociedad donde, al menos hoy, podemos hablar sin miedo a descalificaciones y opresión. Hablo claro está, de la sociedad donde nos ha tocado vivir que, a pesar de que la lucha continúa, vamos muchos pasos por delante de aquellas mujeres que aún no pasan de ser un objeto cedido del padre al esposo. 


Se han conquistado muchos derechos pero, el camino sigue siendo largo y escabroso para llegar hasta la igualdad de género. Sigue existiendo esa gran diferencia por la que continuamos luchando.  Hoy, la mujer no solo quiere, sino que necesita elegir su camino, decidir su futuro, poder caer y levantarse por sí misma, no quiere ser asociada a la figura masculina como dependiente de ella y no hablo solo de esa mujer emancipada económicamente, ambiciosa profesionalmente o líder, también la mujer que se dedica a tiempo completo a ofrecer una vida más cómoda a su familia desea ser reconocida como un ente individual, con los mismos derechos que su compañero.

martes, 3 de marzo de 2015

Os presentamos... Un mundo para dos



Un día Patricia Dávila nos envió su relato Un alma errante, y al leerlo uno se transporta a una atmósfera misteriosa, sensual y elegante. Después de este relato vinieron otros más como Perdido por un poema o Vuelve que hacen que uno se introduzca más y más en ese clima, en esa atmósfera creada por la autora con sus palabras…. Y fruto de sus relatos se ha hecho realidad el sueño de Patricia Dávila su libro Un mundo para dos, una novela romántica y sensual la cual se publicará a principios del mayo de este año. El libro nos cuenta la historia de Lorena y Javi, que se conocen a través de las redes sociales, y cuya relación, a través del “ciber-contacto”, está rodeada de problemas. Ella ha sufrido en el pasado y él lleva consigo una fuerte carga sentimental que hará peligrar la relación, descubriendo juntos el lado oculto de las redes sociales y las dudas que se generan en torno a una relación de este tipo... ¿Podrán vencer todos los problemas que surgen a su alrededor o dejarán escapar esta oportunidad?

Podéis obtener más información del libro y adquirirlo en el siguiente enlace http://www.amazon.es/gp/product/B00Y6MO1Z8?tag=http://www.amazon.es&*Version*=1, y como aperitivo, y para ir haciendo boca, os dejamos un avance del su primer capítulo… 
"Hoy me encuentro fatal, no tengo ganas de nada, siento que el desánimo y la soledad me abruman, veo pasar la melancolía por mi lado y no hago nada por echarla, es más, creo que la invoco cada día. No sé lo que quiero realmente, he llegado a una etapa de mi vida en que sí que deseo realizar muchas cosas pero no sé por dónde empezar.
¿Será que he llegado a la crisis de los 30? ¿Existe de verdad una crisis a los 30? Siempre he pensado que en algún lugar existe una persona adecuada para cada uno, es más me considero una persona que cree firmemente en el amor verdadero y no es que peque de romántica empedernida pero conforme pasan los años soy de la idea de que la frase y fueron felices para siempre existe, aunque hoy por hoy no tenga a nadie que me caliente la cama, bueno la cama y otras partes, para qué me voy a engañar.
En realidad, quisiera amar de verdad pero muy en el fondo de mí tengo miedo a sentirlo, sí que quiero experimentar la pasión pero a la vez tengo miedo de estar con alguien.