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jueves, 8 de septiembre de 2016

Los extreminadores



LOS EXTERMINADORES

Hubo dos amigo durante la Segunda Guerra Mundial  muy poco conocidos para el público en general: Frederick Lindemann y Arthur Harris, ambos eran ingleses, el primero a pesar de su apellido porque tenía un padre alemán; emigró a Inglaterra desde muy pequeño y pasado el tiempo se hizo muy amigo de Sir Winston Churchill. Lindemann era superdotado, inventó un motor aeronáutico sin fallos para la aviación inglesa moderna, y lo perfeccionó para que aguantase los giros bruscos en el aire, para probarlo el mismo decidió pilotar el avión  experimental. Sobresalía en física, química y economía, y especialmente era un genio de las matemáticas aplicadas. Cuando estalló la guerra Winston Churchill lo convirtió en su ayudante personal para los asuntos de la guerra. Lindemann creó la primera matriz gráfica donde se resumía la producción industrial y costes de un país entero, poniendo los cimientos de la economía planificada moderna, de esta forma Churchill podía ver la evolución del conflicto de un solo vistazo, en gráficas económicas y matrices de producción.

Pero cierto día, Lindemann se interesó por los informes de bombardeo de la RAF, y vio que los mismos hablaban que 2/3 de la carga de bombas del mando de bombardeos, no conseguía destruir las instalaciones de producción industrial alemana. En el preciso instante que Frederick estaba estudiando este informe, se produjo durante la batalla de Inglaterra un hecho fortuito, unos bombarderos ingleses se desviaron de su ruta y dejaron caer sin intención sus bombas sobre un suburbio berlinés. Hitler se lo tomo a pecho y el pacto de caballeros que impedía bombardear ciudades se extinguió, al día siguiente Londres era bombardeada. Lindemann acabó su reflexión acerca del informe de la escasa efectividad de los bombardeos ingleses, y lo presentó en un documento bajo el nombre “Dehousing Policy”. ¿Qué venía a decir ese nuevo informe? Pues, era sencillo hasta para un niño perverso, explicaba con números que el sistema de bombardear las industrias y unidades militares no acabaría causando un daño completo a Alemania, que había muchas probabilidades de errar blancos tan concretos, así que proponía cortar la producción económica alemana, destruyendo las casas de los obreros de la fábricas, con ellos dentro, sin obreros las fábricas se pararían, y emitió un dictamen donde proponía bombardear las ciudades de día y de noche, de más de 100.000 habitantes haciendo hincapié en destruir barrios de civiles, y sus infraestructuras como mercados, colegios o cines. En especial decía, deben destruirse a conciencia las barriadas residenciales.

La carpeta que contenía “Dehousing Policy” fue leída por Churchill, y sus asesores, no tenían muy claro como tomar semejantes afirmaciones. Pero se la pasaron a un hombre que quería el mando de bombardeo, Arthur Harris, que se había labrado una fama destruyendo poblados en oriente lanzando bombas sin muchos remilgos. Le pareció una idea genial y consiguió el mando de bombardeo. Pidió muchos bombarderos Lancaster, y empezó su plan. Para probar eligió una ciudad con muchas casas de madera: Lubeck y lanzó toneladas de bombas incendiarias, ardió hasta los cimientos el 80% de ella, se froto las manos, pidió más Lancaster, y que los ingenieros trabajasen día y noche en nuevos tipos de bombarderos, las universidades de Inglaterra se pusieron mano a la obra ofreciendo ingenieros. Comenzó un plan para arrasar las 75 ciudades alemanas con más de 100.000 habitantes, y a la vez se le ocurrieron ideas que le fue contando a Lindemman de como hacerlo rápidamente. En Hamburgo, creo por primera vez la llamada "tormenta de fuego", era una de sus obras maestras, primero una oleada de aviones lanzaba bombas convencionales destruyendo los tejados de las casas y perforando algunos pisos, luego otra oleada que venía detrás lanzaba bombas incendiarias, las casas ardían hasta los sótanos, y por último una tercera oleada lanzaba más bombas sobre las calles. Al final todo era fuego, en Hamburgo la gente se lanzaba al mar intentando salvar la vida.
Pero tuvo una nueva idea, le molestaba que los bomberos alemanes intentarán apagar los fuegos de las casas de honrados trabajadores, eran una lata, siempre hay valientes en las guerras incluso si son miserables nazis, así que tras las tres primeras oleadas incluyeron otra mucho más tarde que enviase las bombas sobre bomberos y personas que estuvieran ayudando a salvar vidas. Pero esta había que perfeccionarla, y fue cuando las ciudades alemanas empezaron a ser bombardeadas por  Harris, utilizando el esquema de estrella, es decir, primero se bombardea el centro, luego se seguían líneas como si fuera la punta de una estrella; los aviones siguen bombardeando hacía los extremos de la ciudad, de esta forma a los bomberos no les da tiempo a llegar a puntos alejados de los palos que ardían de esas inmensas estrellas, y acababa quemándose todo por entero. Harris confesó que sentía haber hecho la perfección de la destrucción.
Harris pensaba cuando jugaba al golf que todavía no estaba perfecta su obra, y mientras lo hacía, un día se le acercaron dos subordinados a decirle que su unidad tenía demasiadas bajas, y respondió que ya sabían donde se metían esos jóvenes cuando se ponían el uniforme de piloto. El comando de bombardeo inglés sufrió 55.573 bajas de 125.000 pilotos. El siguió pensando como hacer sufrir a los alemanes mientras jugaba al ajedrez en su club en Londres, decía que los niños debían sentir miedo de salir hacía la escuela, de quedarse en casa, de cagarse de miedo en un sótano. Había que bombardear hospitales, escuelas, teatros, ambulatorios, iglesias...se relamía de gusto pensando en cuanto dolor se podía infligir al enemigo, peroraba ante sus superiores que podía el solo ganar al guerra. Y llegó su obra maestra.
 Dresden. Febrero de 1945
Mil bombarderos enviados por Harris, comienzan un raid que durará 2 días, utilizando todas sus ideas y añadiendo una nueva, - las bombas de fósforo-, cuando una rebota sobre el asfalto de una calle, miles de pedazos incandescentes salen disparados metiéndose por las ventanas de las casas, en los automóviles, en los cafés, alcanzando a la gente, con una singularidad, no se puede apagar con agua, no te lo puedes quitar de encima, simplemente te quemas vivo. Dresden, comenzó a arder desde su maravilloso casco histórico - la Venecia del este- hasta sus barrios periféricos, era una ciudad llena de refugiados del este, que huían de los soviéticos, también una ciudad hospital, llena de heridos. durante este bombardeo se dieron las escenas más terribles de la obra de Harris. En algunos barrios cuando la gente salía de su casa incendiada, al poner el pie en el asfalto se le hundía la pierna hasta la pantorrilla debido al calor que estaba fundiendo toda la calle, o remolinos de fuego les hacían arder al instante, o llamaradas que traía el viento destruían todo a su paso. Los que se lanzaron a los estanques o los lagos de los jardines, se cocieron vivos porque allí se quemaron por la alta temperatura del agua. Se contaron historias propias del Apocalipsis, como una madre que arrastraba a sus tres hijos en busca de refugió y al mirar atrás vio como desde el último al primero la tormenta de fuego les iba consumiendo como si de una sábana invisible de fuego les tragara, y al final se quedo entre los dedos con una mano suelta carbonizada de su hija, como si algo horrendo se les hubiera llevado en unos segundos convirtiéndoles en huesos y cenizas a sus pies. Enfermos que ardían como teas saliendo de hospitales en llamas, personas arrastrándose por las calles. Trece hospitales ardieron, una catedral atestada de refugiados, 11 iglesias, docenas de escuelas, barrios enteros ardieron de lado a lado, canales cuyo agua se volatilizó por la temperatura, algunos sobrevivieron y  enloquecieron por lo que había visto. Murieron 25.000 personas oficialmente durante esos dos días. Fue tan atroz que hasta la prensa aliada, la que luchaba contra los alemanes dijo que era un genocidio. Churchill tuvo que pararle los pies a su perro, los americanos que se negaban a bombardear población civil desde el comienzo, dijeron que debía terminar semejante experimento. Harris que estaba en el club de caballeros de Londres, disfrutando de las noticia de Dresden entre risas, montó en cólera por lo que le ordenaban , dijo que estaba rodeado de débiles mentales, de idiotas que no sabían ver la cantidad de vidas de soldados ingleses que había ahorrado, que el podía ganar la guerra sólo, que la reina debía darle una medalla, que no tenían estómago, y que le tenían que dejar hacer lo mismo en Berlín, pero no pudo, los rusos llegaron en mayo a Berlín destruyendo todo a su paso.
Harris fue trasladado de manera un poco brusca a Sudáfrica donde le jubilaron en un retiro bien pagado, en 1973 la BBC le hizo una entrevista donde le preguntaron sobre Dresde, esperando que dijera, que la guerra fue espantosa y cosas de persona mayor con una buena pensión pero no, en cambio se encaró con el joven periodista para decirle que lo volvería a repetir todas las veces que hiciera falta, que él no se tenía que arrepentir por haber ganado una guerra mundial, que había mucha mente blanda por el mundo actual, y mucho borrego estúpido dentro de la OTAN (no llamó a nadie marica en la entrevista porque Harris era un caballero inglés de buena cuna, pero se despachó agusto) Cuando la entrevista llegó a Londres, el gobierno de ese momento decidió abrir un cajón y meter la cinta de video dentro de él para no enfadar al gobierno alemán ahora aliado en la OTAN, hasta que hace unos meses ha salido a la luz dicha cinta y ha mostrado la cara de un hombre sin ninguna empatía por el genero humano. 
Otra cinta, al mismo tiempo que aquella, salió a la luz. Demostraba que existía un plan B, para que Harris ganase la guerra. Fue aprobado por Churchill, se trataba de un nuevo arma a escala gigantesca: Antrax, superbombas de antrax lanzadas en docenas de ciudades que gasearían toda Alemania. Dos compañías farmacéuticas pararon la producción de medicinas para crear prototipos diabólicos de estas bombas, se ofrecieron voluntarias las dos empresas a cambio del proyecto millonario. Al final el proyecto se canceló porque los americanos no vieron más que el horror del infierno en el esquema del mismo.
Que fue del otro compañero de Harris, el señor Lindemann ,bueno era un intelectual querido por su alumnos, siguió con sus matrices y cálculos universitarios, comentó de pasada que hizo varias matrices casi perfectas con los cientos de miles de bajas alemanas, y cuando se le preguntó por todo el horror de aquellos bombardeos, comentó, con una sonrisa de profesor, que lo suyo era la matemática, el saber, que lo que se necesitará para ganar una guerra era otra cuestión distinta, el sólo medía la magnitud del incendio no disfrutaba encendiendo la cerilla y viendo arder el rostro del enemigo.
Allí estaban los lobos, para escribir venganza, y dar rienda suelta a la fuerza. Para apagar la sed amarga de los bosques, depredadores de acero que volaban alto destruyéndolo todo. Nosotros mismos avivamos las llamaradas de sus colmillos, llamamos a la muerte dentro de lluvias de acero convirtiendo el oxígeno en fuego incandescente.
Autor: Conrad Quevedo (@theyoungQuevedo)

"Cuando tenes que matar a un hombee no cuesta nada ser educado"
Winston Churchill


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