Guerra mundial Z, la z viene de zombi para quien no lo sepa,
es una película que lo único que tiene del género zombi es el nombre. Y es que
esta película no la van a disfrutar nunca por nunca los grandes amantes del
género, los que se deleitan con la sangre, se emocionan cuando abundan las
vísceras y reina la casquería. Para los
que gustan del gore, esta cinta es como ponerle una 0’0 a un amante de la
cerveza, o un sandwich de rúcula y tofu a uno que se desayuna habitualmente un
bocadillo de panceta con un carajillo, porque estos zombies son lights como se
diría hoy en día, muy lights, son como zombies de Disney, yo me pasé casi toda
la película esperando que cantasen aquello de Un mundo ideaaaal o ya puestos el
We are de world, que si me pongo a pensar en el vídeo ochentero me da incluso
más miedo que los zombis de la película.
Dejando aparte estas consideraciones, sí es cierto que la
cinta es entretenidilla, más sería exagerar, pero hay que reconocer que como
película de aventuras puede valer. Salvando muchísimo las distancias yo pienso
que se acerca más a Indiana Jones que a La noche de los muertos vivientes, sólo
que en vez de nazis los malos son muertos vivientes, habrá quien diga que los
no muertos son más feos, los que esto postulan que recuerden los pantalones
bombachos y el bigote hitleriano.
Fijémonos también en el protagonista, Brad Pitt, los actores
principales en el género zombie huyen de los muertos vivientes pero el marido
de Angelina no, él les da caza, es un héroe en toda regla, y mira que es listo
el personaje que interpreta, que de tan listo parece tonto, demasiado perfecto.
Los héroes imperfectos, con sus fisuras y sus derrotas me resultan más atractivos;
ver tanta guapura, tanta listeza y tanta suerte juntas te hacen hasta echar de
menos a Supermán, cuando se vuelve malo en la tercera o en la cuarta de la
serie, y le da por romper botellas con cacahuetes y volar borracho, éstos son
recuerdos que no conviene echar de menos, que uno acaba teniendo pesadillas, a
diferencia de con Guerra mundial Z que susto poco.

Desde entonces se han hecho múltiples películas más de este
subgénero, Romero hizo una trilogía a partir de la original, la siguiente fue
Zombie y la tercera El día de los muertos, además de La tierra de los muertos
vivientes, ha ido a una por década. aunque la primera sea una obra estupenda,
de alto contenido artístico, las continuaciones para mi gusto no están a la
altura, sin ser malas han quedado desfasadas. Sin embargo han servido para
inspirar a nuevos creadores, así se hizo un remake bastante eficaz, de Zombie,
El amanecer de los muertos se llamó, superior a la original a mi parecer. Otras
películas de zombis que han seguido este camino fueron 28 días después y su
continuación, siguen todos los cánones del género que impuso Romero años antes.
Y lo mismo se podría decir de la serie Walking dead que triunfa ahora en las
televisiones.
A partir de aquí los zombis han tenido múltiples lecturas,
mezclándose con vampirismo, con seres infernales o surgiendo de otras causas,
han hecho crecer el género y multiplicarse, así tenemos Rec o Reanimator por
citar algunas. Otra variante es la de de tratar el tema en clave de humor con
películas como la estupenda Zombies party, Zombieland, El regreso de los
muertos vivientes o incluso de Peter Jackson (sí el de El señor de los anillos)
Tu madre se ha comido a mi perro . Esta última es la antítesis por excelencia
de la que hoy nos ocupa, una película gore donde los haya, excesiva, desmedida,
desatada y brutal, un gran cambio en comparación con lo que está haciendo
Jackson hoy en día, ¿yo no sé qué le estará pasando a este muchacho?

Autor: Gacela
"En caso de apocalipsis zombie:
El 95 % de los zombies conocidos pueden ser destruidos por decapitación o destrucción del cerebro. Si está desesperado, improvise armas hacia la cabeza y el cuello, y saque provecho a todas las horas frente a la Play jugando a Resident Evil".
La guía de supervivencia zombie de Max Brooks.
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