
Una vez cayó por un boquete una gran
estatua antigua, su brillo dejó ciegos a la mayoría de los creadores que la
vieron. Un vagón especial se la llevó para ser puesta en el mercado y vaciarla
de poder.

Se cuentan muchas leyendas como la
que les otorga alas. O cetros con los
que empujan a los que caen a las vías según la policía.
Mucha gente habla en los programas de
televisión con miedo sobre ellos. Eso entretiene.
- Aquí os dejamos los enlaces a las otras tres partes del poema: Epílogo para una época (I), Epílogo para una época (II) y Epílogo para una época (III)
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