Oh rica tierra y abundante del norte,
¿Por qué destruyes tus excedentes?
Acaso los hambrientos te han dado
permiso.
Nadie habla en este metro
interminable, ni siquiera al pasar junto a los vagones de tercera clase.
Están llenos de niños desnudos y
madres esqueléticas.
Dicen los incultos que también de
ratas.
Se exagera, ya se sabe que para vender
en prensa se cargan los adjetivos.
Hay una rubia melena a mi lado,
Trabaja en una empresa de exportación
del educado Estocolmo, dice que todo es justo y “puro” en su sector.
Tal vez sea inmaculada su piel blanca y
al hacer el amor grite cosas sin sentido debido al silencio que hay en su
sector.
O su maquillaje oculte la historia de
la frustración del norte amaestrado.
El metro entra en la estación La Atenas
Ideal,
Desde hace poco se dedica la gente a
tirar basura aquí,
Dicen que fue un ideal que traicionó la
verdadera fe.
La democracia no es igualdad se ve en la pared, el placer es individual añaden.
Autor: Conrad Quevedo (@theyoungQuevedo)