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domingo, 29 de junio de 2014

¿Renunciar al amor?

                                                        ¿Renunciar al amor?


Que no reniego yo del Amor... que no... que no...
Que para mí es tan necesario como el aire... como el agua... como el sol...
Que yo reniego de los ignorantes en esto de amar...
De los listos que te regalan palabritas y no saben ni lo que significan sus poemas vacíos...
Reniego del que no tiene el valor de amar con todas las consecuencias... del que rompe juramentos...
Del que no te abraza en tu mayor tragedia... del que no se conmueve con tu río de lágrimas que él ha provocado...
Del que no te da la oportunidad... del cobarde que no afronta...
Reniego de ti... solo de ti...
Porque lo de amar te queda muy grande...
¿Del Amor?... Jamás. 


                                                                     Autor: @lasevi39

"El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti"
Pablo Neruda


Los senderos que se amalgaman


Al final del camino de su existencia, estaba Framton vagando a través del cementerio donde con tanto dolor dio triste sepultura a su querida madre. Las lágrimas recorrían su rostro mientras en su mente se proyectaban los desgarradores recuerdos de su hermosa ausente, ahora alabada por los ángeles, pero aquí, en el planeta donde la miseria le provocó inmensas preocupaciones, ya sin nombre para siempre.

Existen diversos tipos de muerte, en uno el cuerpo se desvanece en conjunto con la eternidad. En otro, el alma perdura, pero lejos del envase físico;  y la más dolorosa según los expertos, homólogos de los dementes del mundo real, el alma desaparece, se esfuma de la existencia mientras que el cuerpo deambula frente a los ojos de cientos de espectadores, en las calles, en los teatros, en los parques y en las escuelas. Lastimosamente es una pandemia de muerte extracorpórea que domina a los humanos convirtiéndolos en autómatas.

En el segundo caso, el alma viaja a una dimensión desconocida para la mente racional, un cosmos donde el sentido común desaparece y las leyes físicas son fantasías desvanecidas. Framton lo sabía. Adquirió este conocimiento viajando en sus sueños, investigando en fuentes dispares, adentrándose en un mar de ilusiones, hasta que finalmente llego al punto en el que fue seducido y embriagado por aquel universo irreal. Desde ese momento descuido la realidad y fue víctima de los desgraciados resultados.

En un mes la muerte inundo su ser.

miércoles, 25 de junio de 2014

Mi niña caí


Mi niña caí

Pasear quisiera,
Por tus calles milenarias;
y detener el tiempo.
En el falla me deje:
Mi alma disfrazada.
En tu murallita, sueño.
En tu catedral;
por ti rezo, mi caí chiquita.
En puerta tierra;
deje mil besos de caricias.
Y en tu caleta;
mi corazón navega,
en una cuna de espuma blanca;
que se peina con tu brisa,
carnavalera, comparsista y chirigotera.
¡! Ay mi caí ¡
El amor te hiciera;
para que mía fueras.
Te añoro.
Te sueño.
Hambre de ti, tengo.
Contar no quiero,
el camino: 
camino que a ti, me llevará;
para en mi sangre,
inyectarte eternamente.
Al decirte adiós;
mis ojos lloran en tu bahía;
y te dicen:
hasta mañana, mi niña de plata.

Autor: Antonio Manuel Carmona Guillén



"¡Cádiz, brillante Cádiz! Tu eres el primer lugar del mundo"
Lord Byron